Sobre la atracción inefable de obtener agencia sistémica

Victoria Ivanova

Descargo de responsabilidad: Lo que sigue es un intento de pensar una praxis dirigida al impacto transformador en base a potencialidades existentes. La elección de campos entrelazados en este resumen de estrategia—finanzas, derechos humanos y arte contemporáneo—es producto de la implicación directa o tangencial de la autora en estos ámbitos como practicante e investigadora. El objetivo de este resumen de estrategia es utilizar la mecánica de la teoría DIY para construir un marco accionable. 1

Horizontes temporales especulativos

En “The Time Complex. Postcontemporary”, Armen Avanessian y Suhail Malik proponen que la creciente complejidad de las infraestructuras tecno-sociales y los modos de gobernanza 2 está afianzada por una reorientación de la lógica misma del tiempo 3. En lugar de el pasado dando paso al presente desde el que el futuro ha de ser construido, “el pasado, el presente y el futuro entran en una economía en la que puede que ninguno de estos modos sea primario, o en la que el futuro remplaza al presente como principal aspecto estructural del tiempo” 4. Los efectos desorientadores de esta reestructuración de la temporalidad son quizá más evidentes en la neutralización del presente como base sobre la que poder obtener tracción y agencia 5. Dentro de una ecología de este tipo, los sistemas que afirman futuros especulativos tienen un estatus privilegiado.

Avanessian y Malik avanzan el concepto de postcontemporáneo como medio para delinear un territorio episto-político 6 interesado en “[entender] y [operativizar] el presente desde fuera de sí mismo” 7. La cuestión para cualquier proyecto que aspire a una transformación es pues cómo lograr eficacia sistémica en el contexto del postcontemporáneo. Si un sistema como el financiero, basado en el crédito, se articula para consumir un futuro antes de que el presente futuro haya llegado 8, ¿cómo podemos aprehender y aprender de los mecanismos del éxito de dicho sistema? De la misma forma, ¿qué significa tener éxito dentro de la ecología del postcontemporáneo? ¿Podría el postcontemporáneo requerir un concepto de ‘agencia sistémica’ para así hacer frente a la sistematicidad estructural que se le presupone? 9

Se propone que operativizar el presente desde fuera de sí mismo es un requerimiento clave para obtener agencia sistémica. En consecuencia, la tarea teórica de localizar las demandas del (de los) futuro(s) ha de estar ligada a la praxis de captura de estos futuros mediante la concepción y la integración de formas activas orientadas a lo sistémico.

Keller Easterling define el concepto de ‘forma activa’ como una disposición informacional integrada infraestructuralmente que tiene la capacidad de multiplicarse en diferentes contextos y escenarios. 10 Easterling se sirve de los ejemplos de las formas activas arquitectónicas encapsuladas en determinaciones espaciales que son replicadas en la construcción de áreas de libre comercio alrededor del globo, así como del meta-orden organizativo que se consigue mediante la adopción global de regulaciones de calidad expedidas por la Organización Internacional de Normalización (ISO). 11 Los ejemplos de Easterling dejan claro que el potencial para que una forma activa sea absorbida y replicada sintéticamente depende de un número de contingencias, no menos del poder relativo de las abstracciones que rigen dicho sistema. Desde la posición de los agentes individuales y colectivos, astucia, compromiso, persistencia y suerte aparecen como algunos de los aspectos clave que lubrican la activación de formas activas dirigidas a hackear el sistema en vez de meramente re-consolidar sus lógicas hegemónicas. 12

Del mismo modo, sin embargo, estas formas activas pueden tomar direcciones imprevistas y tal vez no deseables a medida que la agencia sistémica se aleja de la supuesta intención inicial de sus ingenieros. Este es el punto en que la ambición de la intención humana y la complejidad de la interacción entre varios flujos de materia, de los que la intención humana es solo un componente, entran en tensión. 13 Por un lado, las agencias individuales y colectivas presumiblemente requieren que las consecuencias potenciales de la operatividad de una forma activa sean pre-mediadas. Pero, por otra parte, la posibilidad de cruzarse con una multitud de dinámicas ambientales y/o eventos imprevistos que alteren puntos de equilibrio previamente fijados vuelve la intencionalidad inherentemente poco fiable. La agencia sistémica emerge como la noción más relevante en la consideración de la trayectoria evolutiva de las formas activas.

Futuro devenir abstracto

La objetificación del riesgo abstracto a través de las finanzas ofrece un ejemplo instructivo. 14 Si la razón histórica de las operaciones especulativas era la mediación de riesgos asociados con la impredecibilidad del futuro para la industria y el comercio—bien en forma de sequía, guerra o inflación—, entonces el alejamiento último de los intereses productivos de la industria y el comercio en favor de la extracción de valor de la circulación 15 financiera señaló una reconstitución profunda de los instrumentos financieros como formas activas. Mientras que factores múltiples contribuyeron a esta transformación, incluyendo la incrementada dependencia del sector no-financiero euro-americano de la extracción de beneficios de la circulación 16 financiera y la desregulación de la esfera financiera 17, el cambio en el ordenamiento de la economía global procurado a través de la financialización presenta una trayectoria evolutiva que no puede entenderse solamente a partir de las intenciones y planes de actores individuales/colectivos, sino que requiere un análisis desde la perspectiva de las modificaciones incurridas por las formas activas de las finanzas en las distintas fases de su evolución.

Al mismo tiempo, la cuestión de la complejidad constitutiva y evolutiva de la agencia sistémica es, en cierto modo, algo aparte de la cuestión de amarrar futuros como condición previa a la adquisición de dicha agencia. Mientras que la primera sugiere la necesidad de revisar las presunciones básicas en torno a la intención humana en la construcción y aplicación de proyectos ideológicos y políticos, la última señala un lugar de poder. En el caso de las finanzas, la capacidad de amarrar futuros es lo que las convierte en un poderoso sistema de ordenación de la realidad, independientemente de cuál fuese su intención original. De la misma manera, este amarre de futuros se hace efectivo mediante procesos de de-territorialización y re-territorialización de las formas activas, que a su vez exigen abstracciones como vehículos para atravesar y desplazarse de una escala a otra. 18

Puesto que la abstracción es una manera de ir más allá de las limitaciones inherentes a la inmediatez 19, la abstracción es lo que permite al presente ser operacionalizado desde fuera de sí mismo.

La trampa de fijar lo transcendental

Los regímenes de mediación son panoramas episto-políticos que forman y son formados por movimientos de abstracción. Los derechos humanos y el arte contemporáneo son dos ejemplos de regímenes de mediación que instituyen y reproducen distintos aspectos de la ideología liberal 20. El regímen de mediación de los derechos humanos operó la abstracción de un sujeto legal global—por una parte, un marcador de posición descontextualizado y dotado de derechos inalienables que fue moldeado a partir de la subjetividad humanista idealizada de sus impulsores occidentales; por otra, una entidad dependiente de la existencia de una infraestructura legal integrada globalmente.

Volviendo la vista a cómo ha funcionado el sistema de los derechos humanos a lo largo de las últimas seis décadas, podemos decir que su éxito como régimen de mediación se ha definido, en gran medida, por sus fracasos. Ha fracasado a la hora de construir una infraestructura legal funcional y global, 21 pero sí que impulsó la instauración de sistemas regionales como la Convención Europea de Derechos Humanos (CEDH) y la Unión Africana, que a su vez reprodujeron y enraizaron la lógica estructural del sistema y sus limitaciones fundacionales, mientras que allanaban el camino para una agencia sistémica del régimen de derechos humanos. A un nivel operativo, la CEDH tal vez sea un motor lento para alcanzar modulaciones en el funcionamiento legislativo y ejecutivo nacional, pero ofrece una trayectoria procesal para aumentar la escala, pasando de las peticiones individuales a modificaciones sistémicas a un nivel gubernamental. La Unión Africana puede ser rechazada de manera similar por la disfuncionalidad de sus políticas internas y, sin embargo, como plataforma para formalizar agendas políticas mediante un discurso legal, ha logrado afianzar la agencia sistémica del régimen de los derechos humanos como un lugar la reflexión institucional sobre sus abstracciones.

Lo que normalmente se cita como el mayor fracaso del régimen de los derechos humanos es su capitulación como marco justificante para la intervención militar (por ejemplo, la intervención de la OTAN en Yugoslavia en 1999) 22 o como la cara ética de las intervenciones económicas en el funcionamiento de los estados en vías de desarrollo (por ejemplo, a través de los préstamos del Fondo Monetario Internacional, antes conocidos como préstamos de ajuste estructural). 23 Pero aun así, estos fracasos también suponen los mayores éxitos del sistema de derechos humanos en tanto que las guerras y los efectos negativos del libre mercado en las distintas localidades han generado nuevas demandas para el sujeto de los derechos humanos y la correspondiente expansión/consolidación del complejo institucional del régimen de los derechos humanos. Afirmar que la reproducción de los motivos que originan la violación de los derechos humanos conduce a una consolidación ulterior de la industria de los derechos humanos no tiene como fin revelar su posición hipócrita y la violencia estructural que le es inherente, sino más bien señalar cómo la abstracción de un sujeto humano legal y global puede conseguir agencia sistémica incluso si esa agencia hace efectivas realidades desagradables que contradicen su supuesto ethos.

Desde este punto de vista, lo que debilita el régimen de los derechos humanos no son sus fracasos prima facie, sino la creciente pérdida de tracción del sujeto humano global como una forma activa. En primer lugar, el régimen fija su sujeto en base a un conjunto de reducciones normativas que emergen de las formaciones ideológicas liberales occidentales y que han sido desacreditadas por su ofuscada violencia estructural cuando son elevadas al estatus de ley universal. 24 De igual manera, la centralidad del sujeto humano transcendental convierte el panorama episto-político del régimen en algo demasiado fijo y restringido como para ser capaz de retener tracción política en esta temporalidad del amarre de futuros.

El auto-confinamiento expansivo del arte contemporáneo

El régimen de mediación del arte contemporáneo, por el contrario, alcanza agencia sistémica mediante expansiones institucionales y semánticas que persiguen una ecología socio-institucional globalmente consolidada mientras que afirman de manera discursiva la diferencia, el contexto y la hibridación.25 Estos últimos alimentan y enriquecen la ecología circulatoria del arte contemporáneo que, siendo la fuente principal de su capacidad para generar valor cultural y financiero, es también su forma activa más potente. Las expansiones socio-institucionales y las del mercado van de la mano, mientras que el globalismo se presenta como un criterio esencial para operar dentro del ámbito del arte contemporáneo, tanto en términos ideológicos como en base a un modelo de negocio. 26

El atractivo de los nuevos mercados proviene tanto del interés por expandir las posibilidades semánticas del arte contemporáneo como de la oportunidad para intervenir en nuevas redes de élites locales y regionales. La proclividad del arte contemporáneo a perseguir de manera perpetua nuevos campos de los que extraer valor semántico y financiero es lo que lo empuja hacia una circulación en búsqueda de autonomía. 27 Al mismo tiempo, el afán del arte contemporáneo por nivelar las temporalidades del pasado/presente/futuro se basa en la abstracción oculta de una contemporaneidad atemporal. Ésto se logra a través del modelo crítico de reorganización semántica del arte contemporáneo; una forma activa que permite la construcción de mundos potenciales despojados de las realidades subyacentes en lo que respecta al impacto explícito del contenido de esos mundos en estas realidades. 28

El enmarcado y la circulación son los mecanismos críticos para una entidad que sea arte contemporáneo. Estas estrategias se basan en la lógica de la observación de segundo orden—observar aquello que otros observan como medio para orientarse. 29 Al ser elevadas al nivel de la circulación abstracta, las ecologías de observación de segundo orden tienen tendencia a suscitar asociaciones, produciendo claustros de resonancias reflexivas. 30

La reflexividad permite que ciertas redes de actores e ideas ganen una mayor visibilidad, otorgándoles un estatus de poder dentro de su ámbito. Estas agrupaciones forman parte a su vez de una constelación mayor de concentraciones de zonas de actividad reflexiva, que delimitan un ‘campo’ e impulsan el estatus de las entidades pre-existentes y con una gran reputación ya que son éstas las que se convierten en los vínculos gracias a los cuales nuevas agrupaciones pueden aparecer. Esta es la lógica de la agencia sistémica del arte contemporáneo. 31

Orientadas a la expansión, la extracción de valor, la reflexividad y el nivelado de las distintas temporalidades contribuyen a la usurpación semántica del futuro por parte del presente mientras éste se mantiene agnóstico sobre el futuro de la realidad subyacente. Se trata de una técnica de amarrar el futuro cuyo compromiso principal, asemejándose a las finanzas o los derechos humanos, consiste en asegurar la existencia del propio régimen en el futuro. Aunque sin lugar a dudas se trata de una consideración estratégica importante para los regímenes de mediación incorporados institucionalmente, conduce también a la tendencia reaccionaria a controlar el futuro en aras de la supervivencia del régimen en lugar de abrir la agencia sistémica al potencial transformador de un futuro presente que aún no ha llegado.

El prototipo postderechoshumanos

Tratemos ahora de unir los distintos hilos de este resumen estratégico. El argumento defiende la noción de ‘agencia sistémica’ como un medio para entender el poder operacional de un sistema. Puede ser detectada si abordamos las finanzas, los derechos humanos o el arte contemporáneo como regímenes de mediación materializados en agendas socio-institucionales y prácticas que operan sobre la base de determinadas abstracciones —por ejemplo, el riesgo abstracto, el sujeto humano abstracto, lo contemporáneo abstracto. Las formas activas son, a su vez, los inputs informativos que se manifiestan en códigos de prácticas, protocolos, modos de funcionamiento infraestructurales y logísticos, y diversos modi operandi socio-institucionales. Por un lado, las formas activas están limitadas y estructuradas por las abstracciones que subyacen en el régimen en cuestión y, por otro, pueden ser construidas como lugares donde modificar los regímenes de mediación y la naturaleza y funciones de las abstracciones subyacentes.

Lo que demuestra esta breve exposición sobre los tres regímenes de mediación seleccionados—finanzas, derechos humanos y arte contemporáneo—es que es necesario constatar y hacer explícita la distinción que existe entre la agencia sistémica como un medio para ejercer el poder u ordenar la realidad, y las consecuencias prácticas de su operatividad. Lo primero es un análisis de la dinámica estructural del régimen, mientras que las consecuencias prácticas se ocupan de la relación de estas dinámicas estructurales con la realidad. La dinámica estructural de las finanzas muestra las mayores cualidades para amarrar futuros ya que la abstracción del riesgo objetivizado es apoyada y reforzada por instrumentos financieros como las formas activas que impulsan la colonización del futuro por parte del régimen de mediación financiero. En comparación, el presente totalizador del arte contemporáneo, logrado mediante la reorganización semántica, es una forma suave de amarrar el futuro, mientras que el aprisionamiento de sus formas activas en una auto-reflexión recursiva implica que el presente es tan solo operativizado para reconsolidarse a sí mismo. Por último, el régimen de los derechos humanos es incapaz de orientarse a sí mismo hacia el futuro dado su compromiso con un punto de referencia estático ‘transcendentalizado’, sin embargo, las formas activas de su marco institucional han consolidado de manera gradual las infraestructuras del régimen en el panorama del gobierno globalmente orientado.

A pesar de los múltiples problemas que estos sistemas muestran, también nos enseñan importantes lecciones para llegar a entender lo que podría implicar hacer un prototipo de un régimen de mediación con agencia sistémica que vaya más allá de la consolidación de su propio poder y se extienda hasta responder a las demandas de futuros especulativos abiertos. Llamémoslo el regimen postderechoshumanos.

Mientras la referencia en el nombre asume una dimensión ética enraizada en el humanismo y sus códigos, lo que realmente se toma prestado de los derechos humanos es su ethos infraestructural. Por ejemplo, las estructuras de retroalimentación de la CEDH y la dimensión de plataforma-impulsadora de la Unión Africana (así como muchos otros aspectos estructurales-organizativos del régimen) podrían servir como importantes puntos de referencia para la configuración de mecanismos estructurados de retroalimentación entre escalas socio-institucionales distintas.

Sin embargo, la naturaleza reaccionaria del humanismo-liberal de los derechos humanos condensada en la centralidad del sujeto humano transcendental y reflejada en la determinación de las libertades individuales, las trayectorias emancipadoras, los agentes de violencia predeterminados y los modos de reparación, implica que el sistema es incapaz de una reflexión auto-transformadora. El espíritu de reorganización semántica del régimen del arte contemporáneo podría aplicarse entonces a las diversas “verdades” de los derechos humanos con el fin de des-esencializar y liberar las formas estáticas/opresivas de la sobre-determinación legal. La otra lección importante a aprender del modo de operar del régimen del arte contemporáneo es su uso estratégico de la reflexividad socio-institucional como un medio para conseguir visibilidad y generar valor, lo que a su vez fortalece la agencia sistémica del régimen.

La última enseñanza extraída proviene de la capacidad de amarrar el futuro del régimen financiero, y sin embargo conlleva dos importantes precauciones. En primer lugar, la cuestión sobre la posibilidad de un prototipo postderechoshumanos depende en realidad de si un futuro presente especulativo puede contener en sí mismo la deseada transformación. Por ejemplo, un prototipo que responde a un futuro presente especulativo en el que la Renta Básica Universal es una realidad utiliza una lógica hipersticional que ya integra en sí misma una sobre-determinación disruptiva. 32 Esto permite pensar detenidamente las formas activas que tal vez sea necesario modificar o producir desde cero, y al hacerlo re-imaginar la ecología socio-institucional de manera que ésta esté orientada hacia la producción de abstracciones motivadas por la práctica. En segundo lugar, priorizar los futuros especulativos mientras que al tiempo se mantiene la apertura y la capacidad de respuesta a sus actuales manifestaciones futuras presentes, significa que el (auto)sabotaje selectivo y la reinvención emergen como las características cruciales para los regímenes de mediación que emplean la agencia sistémica para alcanzar otros objetivos más allá que su propia reproducción.


Referencias


  1. Las ideas aquí presentadas se deben en gran medida a intercambios de distinta duración e intensidad con Antonia Alampi, Kader Attia, Armen Avanessian, Diann Bauer, David Xu Borgonjon, Dustin Breitling, Neringa Cerniauskaite, Joshua Johnson, Keith Tilford, Konstantin Leonenko, Suhail Malik, Renzo Martens, Gean Moreno, Alexandra Pirici, Patricia Reed, Mohammad Salemy, Benedict Singleton, Nick Srnicek, Kathleen Elizabeth Tan, Christopher Kulendran Thomas, participantes de la Young Curators Workshops 2016 (como parte de la Berlin Biennial 9), Alex Williams, Tirdad Zolghadr y Natalia Zuluaga. 

  2. Ver B. Bratton, The Stack: On Software and Sovereignty (Cambridge, MA: The MIT Press, 2016); N. Srnicek and A. Williams, Inventing the Future: Postcapitalism and a World Without Work (London/New York: Verso, 2015); E. Esposito, The Future of Futures: The Time of Money in Financing and Society (Cheltenham/Northampton: Edward Elgar Publishing, 2011). 

  3. A. Avanessian and S. Malik, “The Time-Complex. Postcontemporary” in The Time-Complex. Postcontemporary, ed. A. Avanessian and S. Malik (Miami: 2016). 

  4. Ibid. 

  5. Ver Srnicek and Williams, Inventing the Future: Postcapitalism and a World Without Work. (London/New York: Verso, 2015). 

  6. El concepto de “episto-politics” viene de los comisarios y escritores Bassam el Baroni y Mohammad Salemy. 

  7. Avanessian y Malik, “The Time-Complex. Postcontemporary.”en The Time-Complex. Postcontemporary, ed. A. Avanessian and S. Malik (Miami, 2016). 

  8. E. Esposito, “The Construction of Unpredictability,” en The Time-Complex. Postcontemporary, ed. A. Avanessian and S. Malik (Miami: 2016). 

  9. El concepto de “agencia sistémica” se inspira, en gran medida, en el trabajo de Niklas Luhmann. 

  10. K. Easterling, Extrastatecraft: The Power of Infrastructure Space (London/New York: Verso, 2014). 

  11. Ibid. En referencia a los efectos vertebradores sobre el trabajo ver N. Rossiter, Software, Infrastructure, Labour: A Media Theory of Logistical Nightmares (New York/Abingdon: Routledge, 2016). 

  12. Easterling, Extrastatecraft. Ver también M. Wark, A Hacker Manifesto (Cambridge, MA: Harvard University Press, 2004). 

  13. M. de Landa, A Thousand Years of Nonlinear History (Brooklyn: Zone Books, 2000). 

  14. E. LiPuma and B. Lee, “Financial Derivatives and the Rise of Circulation” in Economy and Society, 34:3, p. 420. 

  15. C. Deutschmann, “Limits to Financialization” in European Journal of Sociology, 52:3, pp. 352-355. 

  16. G. R. Kripper, “The Financialization of the American Economy” in Socio-Economic Review, (2005)3, p. 174. 

  17. D. MacKenzie, An Engine, Not a Camera. How Financial Models Shape Markets (Cambridge, MA: The MIT Press, 2008), p. 172. 

  18. A. Williams, “The Politics of Abstraction” presentado en Speculative Aesthetics Event, Bloomsbury, March 2013. 

  19. Ibid. 

  20. V. Ivanova, “Fractured Mediations” in The Time-Complex. Postcontemporary, ed. A. Avanessian y S. Malik (Miami: [name], 2016). 

  21. R. Freedman, Failing to Protect: The UN and the Politicisation of Human Rights (London: C. Hurst & Co, 2014). 

  22. D. Chandler, From Kosovo to Kabul and Beyond. Human Rights and International Intervention (London/Ann Arbor, MI: Pluto Press, 2005). 

  23. B. Ghazi, The IMF, the World Bank and the Question of Human Rights (Leiden: Brill | Nijhoff, 2005). 

  24. J. Rancière, “Who Is the Subject of the Rights of Man?” in The South Atlantic Quarterly, 103:2/3, 2004, pp. 297-310. 

  25. Ver Hal Foster, “Contemporary Extracts,” 2010, último acceso Sept. 11, 2016. http://www.e-flux.com/journal/contemporary-extracts

  26. N. Horowitz, Art of the Deal. Contemporary Art in a Global Financial Market (Princeton/Woodstock: Princeton University Press, 2011). 

  27. Ver I. Emmelhainz, ‘Art and the Cultural Turn: Farewell to Committed, Autonomous Art?’, 2013, último acceso Sept. 11, 2016, http://www.e-flux.com/journal/art-and-the-cultural-turn-farewell-to-committed-autonomous-art

  28. S. Malik, On the Necessity of Art’s Exit from Contemporary Art (Falmouth: Urbanomic Press, forthcoming). 

  29. Esposito se basa en la teoría de la observación de Niklas Luhmann en The Future of Futures (2011) al describir la manera en la que los mercados financieros funcionan, sin embargo, la observación encaja también si hablamos del ámbito del arte contemporáneo. 

  30. De nuevo Esposito desarrolla la observación keynesiana The Future of Futures (2011) en relación a los mercados del futuro. 

  31. V. Ivanova, ‘Mirror, mirror on the wall… Some Notes on Contemporary Art Market Rituals’, 2016, último acceso en sept 11, 2016. http://echogonewrong.com/mirror-mirror-on-the-wall

  32. Le debo el ejemplo a Benedict Singleton y su conferencia en Goldsmiths MFA speaker series en february 2016. 

Victoria Ivanova is a curator and researcher, currently Assistant Curator for Public Programmes at Tate (London). She has previously world in the human rights field and co-founded a platform for contemporary culture in Donetsk (Ukraine). Ivanova is also one of the founding members of Real Flow, a research platform for socializing finance.